Un claro ejemplo seria el chapa y pintura 4.0 o el más comercialmente conocido como 4.0 de Mónica Naranjo, ¿qué necesidad tenías de destrozar temas como Sobreviviré, Europa o Desátame?. Bases repetitivas, guitarras innecesarias y mucho sintetizador para una sola cosa, vender.
Es bastante triste la tónica que esta adquiriendo la música en nuestro país, y si a esto le sumamos la acentuada crisis... entonces mejor ni hablar. A pesar de ello, seguimos siendo fieles a nuestros ídolos comprando sus discos y ayudando en medida de lo posible a mantenerlos a flote en el panorama musical pero con cosas como esta solo sentimos decepción, pena e incluso cierto repudio.
Mónica, cariño, ponte las pilas con Lubna y déjate de refritos, tú eres más que eso.
