Ojalá fuésemos así toda la vida y no nos amedrentaran tanto algunas situaciones pero es parte del madurar o al menos, así lo concibo yo. Cuando crecemos, en cierto modo, perdemos el sentido de la vida y eso es lo último que deberíamos hacer.
"No te voy a decir que no sentí celos - porque los sentí - Pero si te puedo decir que cuando vuelva a tener una oportunidad así, me voy a acordar de ti"