Yo, incrédulo y aun pesaroso, me quito las legañas y me involucro con el hastag. ¿Se ha revolucionado el mundo entero por el color de un vestido? Parece que si y mis esperanzas en la raza humana descienden un poco más.
"Bueno, vamos a verlo", diviso la foto mientras sostengo mi taza de café y sin ninguna duda sentencio "Azul y negro". No le doy más importancia y opto por hacer mi vida, cuando de repente... 30 mensajes en Whatsapp.
Mis amigos también lo debaten ¿No les parece raro que hasta los famosos le entren al trapo a este hastag? Profundizo y encuentro que el dichoso vestido ha pasado de estar en stock a estar en la sección Must have de su página web.
Ajá, tal y como me lo imaginaba, es una gran campaña de marketing para elevar las ventas de un producto y ya de paso, hacer un muestreo con las preferencias de los consumidores. Así que si veíais el vestido blanco y dorado, tranquilos no estabais locos, solo estabais viendo la imagen que los propios directivos de la marca R*#à! habían retocado del modelo original AZUL Y NEGRO.
Increíble pero cierto. Esta tontería ha aumentado las ventas de la especulada prenda y además, ha sacado en claro que las clientas comprarían el vestido blanco y dorado. Hola, soy José Miguel y esto es, puro marketing.
