Seguro que muchas veces hemos aclamado a los cuatro vientos que nos queríamos ir de nuestro hogar, véase servidor, y ahora nos resulta mas difícil que nunca pronunciarlo, a que si. Es que no solo dejamos atrás un lugar físico sino a personas y sentimientos importantísimos que solo la distancia tiene el don de unificar o romper para siempre. Aunque creo que por esta parte no me tengo que preocupar.
Lo que ronda mi pensamiento es el porvenir de cada uno de ellos: me preocupa mi madre, el dejarle sola y saber que ya no estaré allí físicamente muchas veces para apoyarla y dedicarle mis palabras de cariño y afecto. Me preocupa mi padre que siempre enmascara sus sentimientos tras una coraza de dureza e intransigencia para ocultar su fragilidad, siempre hemos sido unos blanditos. Y por último, también, me preocupa mi hermano con ese genio que le caracteriza. Un "plus" para algunas cosas y un "contra" para otras. Aunque para mi es un lujo poder verlo crecer y ayudarle en todo lo que pueda
En estos meses las cosas van a cambiar mucho, por eso os quiero decir que ahora mas que nunca tenemos que ser fuertes y prepararnos para todo lo que venga. Tanto vosotros como yo. La vida es un continuo cambio, un cambio para evolucionar. Por ello quiero que me sigáis apoyando como siempre porque este niño aunque ya se ha hecho un hombre sigue necesitando en algunas ocasiones esa palmadita en la espalda o esa mano que le sujete bien fuerte para no caerse
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