domingo, 14 de mayo de 2017

Parabéns Salvador

Eurovisión es un aprendizaje continuo, tanto para los países como para sus fans.

Año tras año, nos encontramos con votaciones distintas que nos hacen reflexionar sobre lo que hemos hecho mal y bien.

España parece hacer caso omiso a todas esas señales y sigue enviando candidaturas poco consolidadas o caducas.

Como eurofan, he aprendido a no llevarme nada de esto a lo personal y a disfrutar de esta fiesta de la música con una sonrisa de oreja a oreja.

He desarrollado mi oído musical y he abierto mi mente a nuevos ritmos, lenguas y sentimientos. A fin de cuentas, eso es Eurovisión: música.

Esta edición ha conseguido que me vuelva a emocionar como un niño pequeño. Ha roto (un poco) mis reticencias con las puntuaciones y el televoto, mostrándome a un ganador justo y de calidad.

¡Qué es lo que tendrá este concurso que nos tiene a todos cautivos de su encanto!