sábado, 31 de marzo de 2012

Así es la vida

Desde muy pequeñitos nos cuentan que siempre al final de la historia, cuando la princesa ya ha encontrado su príncipe azul, los dos juntos fueron felices y comieron perdices. Entonces nosotros dábamos rienda suelta a nuestra imaginación inventándonos como podría ser esa vida después del cuento. Pero ... por desgracia la vida no es un cuento de hadas.

Muchos príncipes y princesas nos ganan con sus bonitos y amables gestos al principio del cuento: preocupándose por nosotros, siendo cariñosos ... y pobres ilusos/as de nosotros/as que pensamos que es el/la mejor chico/a que podíamos haber encontrado llegando algunas veces a ponerlos/as en un altar. Pero cuando ya se aseguran de que nos tienen cambian radicalmente de comportamiento: desaires, indirectas ... en el que una de las partes termina muy quemada. Este bonito cuento de hadas se ha convertido en nuestra peor pesadilla

Hasta que alguien dice: esta situación no puede seguir así, la felicidad no se basa en que uno/a tenga soportar toda la carga de la otra persona. La felicidad es algo que se consigue entre los dos y si el/ella no me sabe valorar yo a esta historia le pongo punto y final, aunque estamos hechos un lío, al pesarnos mas el tiempo que hemos pasado juntos que nuestro propio futuro. Defendemos lo indefendible y nos replanteamos varias veces tomar una decisión denominada divorcio. Pero lo hacemos.

Un proceso duro en el que estamos sometidos a una intensa carga emocional y buscamos un confidente con el que poder compartir nuestras penas y pedir consejo. Pero por suerte el tiempo actúa y nos hace ver claramente lo que antes no veíamos, nos hacer ser objetivos, recobrar la confianza perdida ... aportándonos la fuerza necesaria para rehacer nuestra vida un tanto reacios y con miedo a equivocarnos otra vez 

2 comentarios:

  1. Que preciosidad de texto, me ha encantando.
    Tienes mucha razón, y me gusta mucho como escribes.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias siempre escribo lo que siento. Otro beso para ti

    ResponderEliminar