Las personas activas son aquellas que imponen su conducta a la sociedad. Son conscientes de sus límites y de los que se encuentran por debajo de ellos pero aun así les encanta jugar. Contundentes, radicales y con un gran uso de la psicología.
Luego nos encontramos con las personas pasivas, es decir, las que se limitan a aguantar órdenes y sufrimiento de sus altos cargos. No quieren dar problemas y es por ello que se limitan a acatar órdenes y a no cuestionarse nada de su alrededor.
Pero... y si un día, uno de esos sumisos/as se levanta. Aquí entra en juego la presión social, al igual que en la sociedad actual esta mal visto que practiques BDSM, en esta situación van a juzgar todas las acciones de este individuo tachándolas de incoherentes, extremistas o incluso inalcanzables.
No todo es poder y sumisión, entre esos dos polos opuestos hay un millón de experiencias que seguro mucha gente no ve o no esta dispuesta a ver. No vivas encadenado si no quieres, no vivas pegado a una fusta si ese no es tu papel. Eres una persona libre y tienes derecho a reivindicar tu sitio.
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