Negación es el orgullo de una nación donde la destrucción es un tema tabú, el imperio en decadencia; somos reyes del temor en tiempos de guerra. 'No puedo ser tan destructivo por naturaleza' es lo primero que se me viene a la mente. Alguien me ha hecho así. Esta generación ha destruido el potencial de mi ser.
No puedo creer que haya hecho todo lo que estaba en mi mano para destruirme de nuevo. Mi voz ahogada por humo nocivo, mis cuerdas vocales inundadas por licor barato, mi mente vacía y mi corazón lo está aún más. Noches solitarias, donde las lágrimas no me dejan dormir.
Nuestras viejas mentiras resurgen cuando la música cesa. Toca brindar por la intensidad de un amor tan longevo como la noche es. Donde el problema es el rey del rock, el que nos lleva al extremo; a los excesos. Tenemos un interior demasiado putrefacto como para creernos santos. Porque triste es la realidad de esta vida, que comparto conmigo mismo. Que detesto pero intento amar. Triste y puro. Un amor real. Vamos a soñar cuando las lágrimas cesen, vamos a beber un poco más. Vamos a amar nuestro caos, o a detestarlo más aún de lo que ya hacemos. Y así esta noche quizás las lágrimas me dejen dormir.
O más bien, quiero pensar eso, que no me van a ahogar otra vez, que no me van a llevar a tu recuerdo. Te busco entre las sombras de mi cuarto, en la oscuridad del salón cuando todas las luces se apagan o en la sonrisa traviesa de algún desconocido pero no estas. Nos hemos perdido y por tu culpa, yo también me perdí.
Pero esta noche, me reconstruiré. Juntare todas las mil y una piezas en las que rompiste y resurgiré. Quizá lo consiga o quizá no pero… ya es por mí. No eres mi mundo. Reconocer esto, es el primer paso para superarte. No eres perfecto, tienes defectos al igual que yo. Quería conocerte pero mi mente frágil e inocente quiso conocer a otro tú. Me enamore de un espejismo por lo que el golpe fue aún más fuerte.
Aunque… pensándolo bien, no todo fue tan malo. Contigo me descubrí y en cierto modo te lo agradezco. Por ti tiré mis botes de gomina, guardé mi chupa de cuero y remendé mis viejos vaqueros, todos rotos. Estaba renunciando a ser yo mismo por estar contigo.
Yo. El mismo que le había recriminado eso a otros tantos. Esa tontería fue la que me hizo despertar. Lo siento cariño, pero si quieres estar conmigo me tienes que querer por lo que soy y por lo que te pueda dar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario