lunes, 11 de septiembre de 2017

Confesionario

Me siento solo al igual que mucha gente. No tenía intención de contároslo pero creo que era necesario.

Llevo un par de meses en los que estoy para el mundo y nadie para mí. No me veo suficiente, nadie me es suficiente.

Nadie me sabe escuchar y comprender como yo lo intento hacer conmigo mismo. Es una pena.

Algo me esta pasando. Han vuelto esos recuerdos que nunca pensé que volverían. Un cuarto con las luces apagadas, una cama y llanto.

Mucho llanto, tanto que hasta lo dulce se vuelve amargo. Me he vuelto a perder, he olvidado mi lugar en el mundo.

Me han hecho creer algo que no soy y lo han conseguido. Han hecho que escriba esto y que me sienta culpable.

Culpable por tener veintitrés años y no haber conseguido ni la mitad de lo que me habían prometido.

Veintitrés años cargados de subidas y bajadas emocionales. De sentirme el rey o el hombre más desgraciado de la tierra. No hay término medio.

¿Soy así? ¿Dónde debo de perderme para volver a encontrarme? Los parques de esta ciudad no tienen columpios de hierro y Gale Harold sigue sintiéndose solo.

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