No me imagino una vida sin ella, no me imagino funcionando sin su empuje. Ella lo es todo y de tanto que nos ha dado, nos ha regalado hasta su vida. Inteligente, valiente y cariñosa se quedan en poco para describir a la que siempre va a ser "la mujer de mi vida".
Sé, de sobra, que leerás esto y me dirás que es ley de vida. No quiero creerlo. Prefiero imaginarte siempre como una dama de hierro, como una rosa que nunca se vera marchita.

No hay comentarios:
Publicar un comentario