martes, 28 de febrero de 2017

Desidia

Hoy he vuelto a mi penitencia, al crepúsculo en el que ahora vivo.

He tenido entre mis manos nuestros puente, mi pasarela diaria estos últimos meses.

Se ha convertido en mi vía crucis.

Mis ojos eran fieles devotos de tu sonrisa, sudario en el que escondías todas tus dudas.

Nunca fuimos fieles creyentes, ni acalorados amantes.

Nos pudo la desidia.

Esa misma que separaba tu casa de la mía.



lunes, 20 de febrero de 2017

En carne viva

Son las 4:33 de la mañana y no puedo evitar pensar en ti. Estoy escribiendo esto con la luz de un móvil al que, cada vez, le queda menos batería.

Me duele este final. Jamás me había imaginado acabar así con una persona con la que he compartido tanto. No puedo evitar sentir un leve cosquilleo cuando te veo o cuando leo algunos de tus posts.

Nos sigue comiendo el orgullo y mira que ya te lo he dejado claro: he escogido la opción de perdonarte aún sabiendo que todavía no lo siento.

Por mucho que lo neguemos, el corazón tiene memoria y este pequeño músculo no se olvida de las tormentas que les has hecho pasar.

Sigues enfrascada en decirle al mundo que eres feliz pero no es así. Yo sé como te sientes realmente y sigues teniéndole miedo a eso de quedarte sola.

Me has roto como a tantos otros y ahora, no puedo verte de otro modo. Intento reconstruirme pero me pierdo en mi esfuerzo. ¿Cómo una persona a la que tanto quiero, me hace tanto daño?

Sigues siendo el verbo en carne viva.




Amar es esto

Yo no creía en el amor hasta que vi a mis padres abrazarse.

La mirada de mi madre podría ser lo más cercano a la de una niña ilusionada a la que le han regalado su primer peluche.

Con mejillas sonrojadas y ojillos vidriosos admira a mi padre, otro niño.

El mismo que sabe darle su lugar, sabe respetarla y sabe quererla aún más con el paso de los años.

Vencer a la rutina debe de ser algo complicado, estos dos guerreros saben de lo que hablo.

Gracias por hacerme creer en lo imposible.

Él + Ella = Nosotros.


sábado, 11 de febrero de 2017

Así no

Desde pequeño siempre me ha encantado Eurovisión y los valores que promueve. A pesar de que ahora soy un poco más mayor, no pierdo la ilusión por lo que considero el mejor espectáculo musical del año. Como en todas las ediciones, España escoge a su representante mediante un sistema cambiante: elección interna, votación del público o público más valoración de un jurado profesional.

Cuál ha sido mi sorpresa este año, cuando me he encontrado con un representante soberbio que no ha sabido guardar el merecido respeto que se le debería de tener al público. Toda esa gente merece expresar su opinión acerca de lo que esta consumiendo y, aunque a veces sea complicado encajar las críticas, hay que saber estar a la altura.

Este espectáculo me ha revuelto el estómago. Han insultado a la música y a la televisión de una manera despreciable.


sábado, 4 de febrero de 2017

Lo que toca

No me gusta el pueblo. Esta cargado de gente sin vida y demasiados problemas del pasado. Por sus calles todavía se pueden oír las risas de unos niños que ya son mayores, que ya han madurado.

Ha sido tanto lo que he sufrido entre estas cuatro casas que me cuesta llamarlo hogar. Pensaba que tenia amigos pero todo se quedaba en sombras. Meras excusas para evitar lo diferente.

Aunque el tiempo ha pasado, sigo sin acostumbrarme. Volver aquí es como viajar en el tiempo. Algo parecido ha sentirse coartado de nuevo. Paredes que escuchan y vecinas con lenguas de fuego.

Menos mal que me quedáis vosotros. Los únicos, los verdaderos. Sois la razón por la que cogería carretera y manta mil y una veces. Gracias por sostenerme, por recordarme cada día que sí se puede.

Dicen que "cada uno vive lo que le toca" pero estoy más que seguro de que "todo puede cambiar".



viernes, 3 de febrero de 2017

Correr

Este encierro creo que me esta haciendo daño. Hacer un alto en el camino es bueno a veces pero, ya siento la necesidad de volver a correr.

Durante un mes he aparcado completamente mi vida. He dejado atrás muchos problemas que eran, incluso, menos de los que parecían; he modificado muchos de mis malos hábitos y hasta he reaprendido lecciones que ya tenía olvidadas.

Quince días en el salón y otros quince en mi cuarto, así es como he distribuido mi tiempo en lo que yo consideraba mi templo. Ya no me quedan libros que leer, series que ver o peluches que recolocar. Me los sé todos de memoria.

Lo dicho, quiero volver a correr aunque suene a desesperado. De verás, lo necesito. Estoy impaciente por sentir como el sol tuesta mi piel y como mis pies se entremezclan con la arena.

Ya.



jueves, 2 de febrero de 2017

Doña Mercedes

“Cuando sientes que la ansiedad llega a dominar tu corazón y casi no te deja respirar, eres afortunado si encuentras en tu camino una razón para dejar de cocinar a solas tus miedos. Cuando las noches hacen negras e inmensas las historias que solo la luz del día mitiga, la salida está en los otros. Por desgracia no siempre somos capaces de tomar ese camino, porque es una senda que no conocemos y nos creemos débiles; no contamos con nosotros mismos para salir adelante de las novedades que pueda depararnos esa incógnita. Si pudiéramos adelantar los días y «ver» lo que nos espera, comenzaríamos a andar sin demora porque el final del sufrimiento está en ese viaje, en esa aventura, en ese camino.”

Fragmento de: Mercedes Milá. “Lo que me sale del bolo”.