sábado, 20 de octubre de 2018

Ábrete

Hoy he vuelto a mirarte a escondidas, sigues estando triste y con la cara de todos tus demonios.
Esos que no dejas salir, los que no te dejan perdonarte.

Escúchate y ábrete, porque es la única forma de romper ese bucle en el que vives.

Hubo un tiempo en el que quise ayudarte pero tu carga la estaba haciendo mía.
No soy curandero, tampoco culpable.

Ábrete, porque si no lo haces pronto... luego será muy tarde.

Tengo miedo

Tengo miedo a herirte sin todavía tenerte,
te siento tan mío y a la vez de danta gente,
que no sé cómo esconder mis guiños o
mis caricias cómplices.

Tengo miedo a fallarte sin todavía haberlo intentado.
Te siento tan frágil que no me atrevo ni a arroparte con mis brazos.
Deseo que me consume y con el que ardo.

Quizá sea un cobarde,
eso solo lo dirá el tiempo.
Por ahora me conformo con observarte desde la distancia,
sin pensar mucho en el invierno.

Mi templo

Quiero fundirme contigo en un abrazo y no despegarme nunca,
sentir como tu corazón se agita y tus manos recorren el sendero de mi espalda.

Quiero creer en ti una fortaleza para cuando llueva y todo sea oscuro,
para cuando crea que ya nada merece la pena.

Quiero hacer de ti, mi templo.

Auténtico

Todos quieren algo de mí y lo que no saben es que yo se lo puedo dar.
Solo si quiero, si me hace hacerlo desde lo más profundo de mi ser.

El tiempo pasa y cada vez se van notando más las ausencias
de ser auténtico,
de no tener filtros.

Hoy mi mesa tiene un asiento libre para todo aquel que me quiera conocer.

Sin artificios

Desconfío de las intenciones de la gente pero me es inevitable contarle mi historia a aquellos que creo que quieren escucharla. Es un ejercicio de empoderamiento y aceptación muy bueno.

Puede que peque de eso. De abrirme muy rápido a los demás. Soy así, no tengo artificios.

Qué bonito

Qué bonito es que se te seque la boca de la emoción, que tengas que rebuscar entre tus palabras para seguir el hilo de una conversación corriente y que intentes continuamente controlar ese temblor que te sacude como un terremoto por dentro.

Qué bonito es tener ilusión por lo que se hace y por lo que se quiere.

Oh, lovely London

I feel trapped in a way nobody can understand,
since the night I met you all started again.

I drink coffee while thinking this problem is easy to solve.
Sorrow and love can't battle in a field like us.

Oh, lovely London.
Embrace me with you wonderful arms, wash my hair with your rain.
This chest is tired of holding so much pain.

I see you in each corner,musicals I want to attend.
I am escaping from something that nobody can explain.

Tell me what you want cause I am ready to face it.
This soldier is committed to a dream and I am gonna make it.

Puntos suspensivos

No quiero pensar lo que ya he hecho,
solamente dejarme llevar sin pensar en las consecuencias.
Esta pantalla que nos separa solo me hace imaginarte...

Imaginarte no siempre de buenas maneras.
Te diviso sentado en el sofá de tu casa,
jugando con mi corazón entre tus dedos y disfrutando cada uno de mis puntos suspensivos...

Un verano da para mucho, hasta para desenamorarnos.

Me encantaría creer que esto es así,
que la sal ha cerrado las heridas y que el alcohol se encargo del resto...

No es verdad.
Me sigues comiendo con los ojos y abrazándome en la distancia.
Esa que hay desde sofá hasta tu sofá.
Los sofas de nuestro piso...

Somos animales y yo también te devoraría pero tu mente nos sigue ganando el juego.

Ojalá pudiésemos volver al momento en el que ambos sentíamos que no estábamos perdiendo el tiempo.

Todo cambia

No me puedo ni imaginar lo que sientes tú ahí, dentro del pecho.
Tiene que ser una lucha constante entre autoestima y ego.

Pinchazo a pinchazo, cada vez más cerca de ser el que siempre has sido.
Igual pero muy distinto.

Todo cambia cuando hablo contigo,
haces que en mi mente se creen situaciones que cualquiera no entiende.

Todo cambia si sonrío contigo,
por que la complicidad es compañera y cada vez que sonríes,
apuestas al doble en esta ruleta.

Quiero unos ojos limpios

Quiero unos ojos limpios que me sepan ver dentro,
que ahonden en las telarañas y que derritan mi infierno.

Este caparazón que llevo de noche en vela y trofeos,
ha hecho que me quede menudo, débil y sin sueños.

Quiero unos ojos limpios para que me vean dentro,
que sepan ponerle las palabras exactas a cada pliegue de mi cerebro.

Mi cuerpo ya no lo resiste más y como diamantes que nacen,
noto de mi vientre brotar los siete ríos con sus siete mares.

Quiero unos ojos limpios que sepan ver por dentro,
porque los míos ya se ensuciaron hace mucho tiempo.

Así que mírame, tócame, escúchame.
Quiero saber dónde duerme la ilusión y encerrarla en mi pecho otra vez.

Ya no tengo derecho a nada

Ya no tengo derecho a recriminarte nada, eres libre de mis brazos que solo querían arroparte. Eres libre de mis lazos que lejos de atarte, te agarraban fuerte a la vida. Al amor que estaba dispuesto a darte.

A decir verdad, siempre lo has sido. Me has confundido con otros labios mientras luego me lo confesabas cabizbajo. Como si tu no tuvieses derecho a eso por tu secreto.

Eres tan tuyo que nunca te diste a mí. Yo sí. Me di a tu aventura, sabiendo todo lo que esta me conllevaría. Me entregue. Aposté por ti, a sabiendas que lo tenía todo por perder.

Yo sí me acuerdo de ti

La mayoría de la gente no se acuerda de mí, yo sí me acuerdo de ellos.

Cada vez que me encuentro con alguna persona que haya pasado mínimamente por mi vida, siento un fuerte cosquilleo en el estómago.

Los localizo desde lejos. Medio escondido en la multitud, medio gritando con los ojos. Siempre paciente a que me chisten o ladeen la cabeza a modo de saludo.

La mayoría no lo hace y yo creo que son ellos los que se esconden. Se esconden de su pasado y evitan a toda costa topárselo de frente.

lunes, 15 de octubre de 2018

Lobo de mar

Perdóname si a veces no sé estar a tu altura,
nunca se me ha dado muy bien eso de contar.
Todavía estoy averiguando como cuidar de mi mismo
y en el intento, me tropiezo con la oscuridad.

La oscuridad de una cueva que es mi cuarto,
de una cárcel que son cuatro paredes
y una llave que a veces no me atrevo ni a girar.

Perdóname si a veces no soy fuerte
y me olvido de las cosas que de verdad importan.
Lo anotaré en la agenda de mi pecho,
allí la tinta nunca se borra.

Sigue alumbrándome con tus dudas
que quiero mirarte a los ojos un rato más,
eres la tormenta perfecta para este lobo de mar.

Aún soy un niño

La saliva no pasa y el pecho me aprieta, otra vez lo mismo de siempre.
Quiero gritar aunque nadie se de cuenta...

Estoy aquí, solo y confundido.
Intentando camuflar que aún soy un niño.

Tecnología vs Razón

Hoy como cada día, he vuelto a mirar por la ventana. El mundo parece caminar tranquilo pero hay algo que se nos escapa.

Ya no miramos a los ojos, únicamente a las pantallas de nuestros móviles. Se nos esta olvidando eso de hablar en persona primero.

Me da pena que cada vez seamos más robots. Con lo bonito que es sentirse piel a piel con alguien. No dejemos que la tecnología venza a la razón, por favor.

Otra acepción

Y qué es el amor sino una palabra llena de misterio.
Busco y rebusco una definición en que encerrarlo
pero me es imposible.

Se transforma en cada ojos nuevos que miran y,
se reescribe con cada beso que apacigua mi tormenta.

El amor es el camino,
nuestros pies y nuestras manos.
La bonita coincidencia de ser y llanamente existir.

Te estaré esperando

Avísame cuando salgas del bosque,
yo te estaré esperando,
con los ojos un poco más secos
y los brazos quebrados.

Debe de ser complicado convivir
con tanta maleza,
se enreda en tus pensamientos
y sin darte cuenta,
te envenena.

Grita cuando encuentres la salida.
Fuerte, más fuerte...
Así, hasta que se desgarren las cuerdas.
Yo te estaré esperando,
con la ciénaga en mi pecho
y los pies descalzos.

Mucho por pulir

Desde la quietud, ahora puedo decir que he sido un valiente.
Por sobrevivir a una de las mayores odiseas de mi vida.

Darse cuenta de la realidad en la que vivimos nunca es fácil,
y más, cuando todo lo que te rodeaba ahora se mide en dunas.

Desde la calma, ahora puede decir que soy un superviviente.
Por ganarla la lucha a mi enemigo más cruel,
aquel que veo cada vez que me lavo los dientes.

Liberarse de las presionas a las que nosotros mismos nos sometemos es algo muy importante.
Aprendí a olvidarme de las expectativas, y centrarme en el instante.

Somos unas obra de arte a la que todavía le queda mucho por pulir.

A mí no me engañas

A mi odiado agosto, que siempre termina abrazándome con sus días interminables y su acalorada locura.

No sé por qué existes, todo sería mejor sin ti. El descanso sería prudente y la rutina de vuelta temerosamente amena.

Te empeñas en querernos a tu forma. Con verbenas en las que redimir nuestros pecados y ferias que se convierten en escaparates andantes.

A mí no me engañas, de sobras sé que estas sobrando.

viernes, 12 de octubre de 2018

Alguien que no era

Hace mucho tiempo que ando por esta acera, sin rumbo.
No sé adónde voy, ni cómo he llegado aquí.
Solo tengo claro que volveré.

Volveré a ese lugar feliz,
donde todo es distinto,
donde mi pecho no pesa
y los días realmente cuentan.

Volveré a esas personas,
que sin saberlo ya me esperan,
que me guardan su sonrisa cálida
y sus noches en vela.

Hace mucho tiempo que mi imaginación ya no vuela.
Sigue estancada en historias, que fijan mis pies a la tierra.
Hace mucho tiempo que soy alguien que no era.

Agosto III

Otro año con el que llegas y parece que me estas esperando.

Agosto, mes de descompases y mortales en la piscina.

Vienes a quitármelo todo, quemando lo que ya no florece.

Agosto, mes de reflexiones y luces chillones de feria.

Me das donde más duele, redes de zarza en mi pecho...

Aprender lo desaprendido

No voy a negarlo, algo dentro de mí se rompió cuando tú me preguntaste si éramos algo.
Para mí, no éramos nada pero estábamos creando un todo.

Estábamos volcando todo nuestro ser en construir los cimientos de nuestra casa de flores.
Algo se murió dentro de mí cuando preguntaste por nuestra existencia.

El todo se hizo nada y como si con un dedo tapasen el sol.
Sentía la lumbre de tu cigarro clavarse en mi pecho.

Éramos un todo incomprendido,
cargado de inocencia y visceralidad.

El aprender lo desaprendido.

Un mero parpadeo

Las ojeras de mi calavera reclaman su tiempo,
dicen que ya están hartas de sostener a los luceros de mi rostro.

Se acuerdan de cuando todo era más puro,
de cuando el único fin era el juego.

Y es que añoran la inocencia,
que se escapa lentamente de entre mis dedos.

La vida es arena y el tiempo...
El tiempo un mero parpadeo.

Incompletos

Escribo para encontrarme aunque, a veces, el mero hecho de hacerlo me genere más dudas.

¿No es maravillosa la psicología humana? Pensamos que nos conocemos a fondo y luego nos sorprendemos escribiendo de tristeza cuando estamos felices, de desamor cuando estamos comprometidos o de la muerte cuando aún tenemos una vida entera por delante.

Siempre añoramos algo y es una carencia que cada cual soluciona a su manera.

Yo la escribo para aliviar la carga que se me coge al pecho. Otros prefieren bebérsela, fumársela o simplemente ignorarla. Debemos de aceptar que siempre nos sentiremos incompletos.

Reset

Cuando menos lo esperaba,
mi corazón se dio la vuelta.
Con una voz callada me dijo,
el secreto de mis noches morenas.

Los silencios cobraron mis palabras.
Las grietas de mis labios comenzaron a abanicarse.

Había esperado tanto mi sentencia,
que aún la encajo y desencajo,
por si mi ilusión es la que me pone la venda.

Esa que me hace calcularme
y elevarme hasta la doceava potencia.
Tomando a la paciencia de las riendas,
haciéndome vivir en la soledad de tus quimeras.

Vaciándome

Me sorprendo buscándote en la noche cuando tú estas cazando azucenas,
te diviso desde lejos y me fundo con el blanco de la niebla.

Me gustaría ser aire para estar siempre a la verita tuya
y abanicarte cuando el calor no te deje.

Te empeñas en ser fuego, una llamarada ardiente.
Que todo lo quema, lo rompe y lo reduce.

Yo seré para ti siempre porque así es la naturaleza.
Los opuestos, en atracción, pierden constantemente.

Vamos a deconstruirnos

No sé hacia dónde vamos o si acaso somos algo, solo sé que me dueles y que cuando no estas rabio.

Rabio de un dolor no antes sufrido, del querer fundirme contigo y no poder hacer realidad ese deseo.

Quisiera ser de otra forma y vivir el amor de una forma más tranquila pero es poco el tiempo que tenemos y ya tengo una larga lista de arrepentimientos.

Arrepentimientos de los que tú no vas a formar parte porque contigo todo es orgánico, todo fluye de una manera sobrehumana.

Hasta los miedos, que hacen replantearnos cómo somos y qué queremos.

Sigamos deconstuyendo nuestras flaquezas para así crear algo nuevo que nos fortalezca.

Cuando escribo

Y es solo cuando escribo que me siento libre,
todo mi ser se expande y mi cabeza descarga la tormenta.

Deberíamos de llorarnos más sobre las hojas de cualquier cuaderno.

domingo, 15 de abril de 2018

G.

Voy a ser valiente, quiero describirte frente a este papel.
Son muchas las veces que lo he intentado pero no me había atrevido hasta ahora,
no me preguntes porqué.

Eres hogar, una cascada pura de sentimientos que empapa todo a su paso.

Eres amor, una apuesta segura que te sigue desde la sombra y que no para de asombrarme.

Eres luz aunque pienses que te has quedado a oscuras, sin mundo y sin color.
Brillas como pocas personas lo hacen.

Eres suerte y las más bonita casualidad que me ha encontrado para hacer que me encuentre.

Te quiero con todo y para siempre.