Quiero unos ojos limpios que me sepan ver dentro,
que ahonden en las telarañas y que derritan mi infierno.
Este caparazón que llevo de noche en vela y trofeos,
ha hecho que me quede menudo, débil y sin sueños.
Quiero unos ojos limpios para que me vean dentro,
que sepan ponerle las palabras exactas a cada pliegue de mi cerebro.
Mi cuerpo ya no lo resiste más y como diamantes que nacen,
noto de mi vientre brotar los siete ríos con sus siete mares.
Quiero unos ojos limpios que sepan ver por dentro,
porque los míos ya se ensuciaron hace mucho tiempo.
Así que mírame, tócame, escúchame.
Quiero saber dónde duerme la ilusión y encerrarla en mi pecho otra vez.
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