La mayoría de la gente no se acuerda de mí, yo sí me acuerdo de ellos.
Cada vez que me encuentro con alguna persona que haya pasado mínimamente por mi vida, siento un fuerte cosquilleo en el estómago.
Los localizo desde lejos. Medio escondido en la multitud, medio gritando con los ojos. Siempre paciente a que me chisten o ladeen la cabeza a modo de saludo.
La mayoría no lo hace y yo creo que son ellos los que se esconden. Se esconden de su pasado y evitan a toda costa topárselo de frente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario