lunes, 15 de octubre de 2018

A mí no me engañas

A mi odiado agosto, que siempre termina abrazándome con sus días interminables y su acalorada locura.

No sé por qué existes, todo sería mejor sin ti. El descanso sería prudente y la rutina de vuelta temerosamente amena.

Te empeñas en querernos a tu forma. Con verbenas en las que redimir nuestros pecados y ferias que se convierten en escaparates andantes.

A mí no me engañas, de sobras sé que estas sobrando.

No hay comentarios:

Publicar un comentario