lunes, 15 de octubre de 2018

Mucho por pulir

Desde la quietud, ahora puedo decir que he sido un valiente.
Por sobrevivir a una de las mayores odiseas de mi vida.

Darse cuenta de la realidad en la que vivimos nunca es fácil,
y más, cuando todo lo que te rodeaba ahora se mide en dunas.

Desde la calma, ahora puede decir que soy un superviviente.
Por ganarla la lucha a mi enemigo más cruel,
aquel que veo cada vez que me lavo los dientes.

Liberarse de las presionas a las que nosotros mismos nos sometemos es algo muy importante.
Aprendí a olvidarme de las expectativas, y centrarme en el instante.

Somos unas obra de arte a la que todavía le queda mucho por pulir.

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