No voy a negarlo, algo dentro de mí se rompió cuando tú me preguntaste si éramos algo.
Para mí, no éramos nada pero estábamos creando un todo.
Estábamos volcando todo nuestro ser en construir los cimientos de nuestra casa de flores.
Algo se murió dentro de mí cuando preguntaste por nuestra existencia.
El todo se hizo nada y como si con un dedo tapasen el sol.
Sentía la lumbre de tu cigarro clavarse en mi pecho.
Éramos un todo incomprendido,
cargado de inocencia y visceralidad.
El aprender lo desaprendido.
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